Previa J7:  Real Oviedo vs Real Sporting de Gijón

El encuentro, correspondiente a la séptima jornada de LALIGA HYPERMOTION y que arrancará a las 21:00 horas, llega con una igualdad considerable en los números: seis jornadas después ambos equipos han marcado cinco tantos y recibido cuatro. En cambio, es el conjunto gijonés el que mejor ha rentabilizado sus estadísticas, consiguiendo 10 puntos que le sirven para ocupar el noveno lugar en la tabla, mientras que el eterno rival es decimotercero y suma 8 puntos.

Las sensaciones con las que llegan ambos equipos al Tartiere son también diferentes.

El Oviedo viene de caer 3-1 ante el Sabadell, en un encuentro que dejó insatisfecho a Julián Calero y que, según se rumorea, lo coloca en la cuerda floja.

El Sporting, en cambio, llega después de imponerse 1-3 al Andorra sin elaborar un buen juego, una victoria que le permitió alcanzar los diez puntos.

Dos equipos con dos maneras de entender el partido

El Oviedo de Julián Calero está intentando encontrar todavía su fórmula definitiva. El técnico ha mostrado capacidad para modificar el centro del campo y adaptar la estructura a las características del rival. El 1-4-2-3-1 aparece como dibujo de referencia, aunque la derrota de Sabadell dejó precisamente dudas sobre el planteamiento de Calero. Posiblemente la imagen de la última jornada haga que el míster y escritor busque otras alternativas.

En el Tartiere tendrá delante a un Sporting que parece tener más definida su identidad.

Nicolás Larcamón está apostando por una estructura con tres centrales con un Guille más ofensivo en el lateral derecho y un Cuenca que ejerce el papel de central/lateral con las ayudas de Iosifov o Pablo García. Los gijoneses tienen capacidad para juntar jugadores por dentro y generar superioridades en campo contrario. Cuando el Sporting consigue centrarse, apuesta por una idea de fútbol protagonista, agresiva, intensa y muy de equipo.

El sistema puede cambiar durante los partidos, pero la intención parece clara: que el Sporting no renuncie a ser protagonista tampoco cuando juegue lejos de El Molinón. Además, esa ha sido la declaración de intenciones de Larcamón en la última rueda de prensa previa al partido.

El Oviedo busca respuesta

El conjunto azul llega al derbi después de haber encajado su primera derrota contundente de la temporada. Hasta entonces había recibido únicamente un gol en las cinco primeras jornadas. La victoria por 0-3 en Valladolid había dibujado una imagen mucho más convincente del equipo, pero la derrota en Sabadell volvió a abrir algunas dudas.

Calero tendrá además que estar pendiente de Estanis Pedrola, que terminó lesionado en el hombro el último encuentro. Nacho Vidal, Carlos Fernández, Brandon Domingues e Ilyas Chaira continúan fuera de combate y, en la víspera de este encuentro, parece que Isfan se suma a la enfermería del Requexón.

El Sporting quiere llevar su idea al Tartiere

En Gijón, el 1-3 de Andorra ha permitido afrontar la semana del derbi con una dosis extra de confianza.

Larcamón ha construido un equipo que busca ser intenso en la presión, vertical cuando recupera y capaz de atacar con varios futbolistas. La presencia de Otero e Iosifov por delante, con Gelabert actuando por detrás, ofrece diferentes posibilidades para atacar la defensa oviedista.

El argentino también recupera una pieza importante para el derbi: Gaspar Campos, que vuelve a estar disponible después de su ausencia. Guillamón y Andrés Ferrari son bajas, mientras que otras piezas ofensivas, como Konrad, llegaban pendientes de evolución durante la semana.

Los posibles onces

Todo apunta a que Julián Calero mantendrá el 1-4-2-3-1 con la siguiente probable alineación:

Escandell; Aisar, Dani Calvo, Carlos Domínguez, Juan Cruz; Youness, Aldasoro; Alberto Reina, Pablo Sáenz, Dani; Chris Ramos.

En el Sporting, Larcamón apunta a mantener su 1-3-4-2-1 y repetir la fórmula con la que comenzó en Andorra.

Yáñez; Guille Rosas, Andrés Cuenca, Pablo Vázquez; Duñabeitia, Manu Rodríguez, Corredera, Pablo García; Otero, Iosifov; Gelabert.

Este once podría variar con la incorporación de Antonio Casas, con bastante protagonismo durante la semana y que viene de anotar en Andorra.

Un partido que no entiende de dinámicas

Los números dicen que el Sporting llega con dos puntos más. El Oviedo juega en casa. El Sporting llega después de ganar. Uno necesita transformar el Tartiere en el escenario de una reacción; el otro quiere convertir su buen resultado en una dinámica, sumarse a la pelea de arriba y ganar en Oviedo 25 años después.

Pero el derbi tiene la capacidad de borrar buena parte de todo eso.

Durante noventa minutos habrá poco espacio para las explicaciones, datos o inteligencia artificial y ninguno para esconderse detrás de la clasificación. Habrá dos equipos, dos aficiones y un estadio convertido en el centro futbolístico de Asturias y de España, ya que la "bendita casualidad" hace coincidir de nuevo el derbi asturiano en un parón internacional.

Mañana, el Tartiere volverá a ser un lugar donde cada duelo se disputa un poco más fuerte y cada gol significa mucho más que un gol.

Porque hay partidos que sirven para sumar tres puntos.

Y luego están los derbis.