Este Sporting también sabe ganar a domicilio

Continuidad respecto al último once de Larcamón, tan solo con la inclusión de Nacho Martín en sustitución de un Manu Rodríguez que, con unas molestias en el tendón, no pudo participar.

Parece que el técnico sportinguista empieza a definir un once tipo, si bien todo apunta a que el argentino trabaja cada partido con distintas alternativas a nivel táctico. En el partido en las islas, el Sporting enfrentó el 1-4-4-2 de los tinerfeños con un 1-4-4-2 en fase defensiva, que emparejaba prácticamente jugador contra jugador.

Konrad y Nikita eran los encargados de defender las incursiones de los laterales, con un gran desgaste por parte de ambos. La pareja/trío de centrales —dependiendo de la situación del juego— tenía una difícil tarea ante el juego directo y vertical del Tenerife, que generó varios acercamientos a la portería rojiblanca.

En los primeros minutos, los centrales no estuvieron a tan buen nivel como en el anterior partido, pero poco a poco fueron dominando la situación hasta volver a convertir al Sporting en un equipo que no sufre demasiadas ocasiones a lo largo del partido. Ayudó a ello un muy seguro Yáñez, que suma con este su tercer partido consecutivo sin encajar goles.

Hay que destacar, no obstante, y como bien recalcó Larcamón después del partido, que este equipo defiende colectivamente y que las porterías a cero son responsabilidad de todo el equipo. Las ayudas son constantes en todas las posiciones y el Sporting, pese a no ser más que la jornada tres, apunta a ser un equipo muy rocoso y serio, al que será muy difícil hacerle gol.

En fase ofensiva, el equipo era claramente distinto a la fase defensiva. En juego posicional, el Sporting salía con una línea de tres y con dos carrileros muy altos: Nikita en izquierda y Guille en derecha. Esto hacía que Konrad buscara posiciones intermedias entre central y lateral, aunque con más ganas que acierto.

Por otro lado, Gelabert era el que tenía más libertad para buscar recibir liberado y aprovechar la superioridad numérica en el centro del campo, aunque tampoco tuvo demasiado éxito.

El partido fue así discurriendo sin grandes ocasiones y con bastante poca continuidad en el juego por parte de unos y otros. Ambos equipos tenían muy claro que el partido sería cuestión de detalles, y eso hizo que, poco a poco, el encuentro fuera teniendo menos acercamientos.

Tan solo un gran Iosifov fue capaz de generar peligro por sí solo. Primero, con una gran jugada sportinguista que acabó en el gol anulado a Guille. Posteriormente, ya en la segunda parte, el ruso hizo una espectacular carrera que acabó en el gol de la victoria sportinguista tras un pase atrás a Sarco.

Hay que destacar de este gol, además de la carrera del ruso, el pase de Diego Sánchez —que sustituyó a Cuenca— a la espalda del lateral. Tras un gran control de Nikita y el movimiento del argentino —que sustituyó a Konrad—, el Sporting consiguió marcar el gol de la victoria.

Después del gol, Pablo García sustituyó a Iosifov para hacer su papel en el carril izquierdo, aunque con un evidente carácter más defensivo. El Sporting siguió el partido como ya vimos hace una semana, intentando defender lejos de su propia portería y, por segunda vez en siete días, defendió la ventaja sin sufrir prácticamente ninguna ocasión en contra.

Partido muy serio de todo el equipo, que parece empezar esta temporada con buenas sensaciones después de darle la vuelta a la primera jornada frente al Sabadell.

Esperemos que esta vez la dinámica sea positiva y que, después de todo, nos salga bien.